Altitud, pureza y parcelas en la Ribera Soriana más remota.
En un pequeño valle casi secreto, al sureste de la Ribera del Duero, Dominio de Atauta trabaja como pocos el respeto al viñedo viejo y al origen.
Sus vinos, nacidos en altitud extrema, ahora tan de moda, sobre suelos pobres y con viñas centenarias, tienen algo ancestral y a la vez moderno. Verticales, frescos, profundos, con una expresión única del paraje.
Una bodega que lleva ya años demostrando que la Ribera también puede ser delicada, precisa y llena de matices. El alma del Duero más remoto, embotellada sabiamente con el buen hacer del amigo Jaime Suárez Pardo.
La novedad ya está muy cerca de convertirse en clásico.