Elegancia y finura en el Duero. Buen hacer y frescura atlántica.
Aster es una bodega que se deja querer. Conozco bien su terruño, y cada año logran trasladar la sabiduría riojana a la Ribera del Duero con más acierto y finura. Sus vinos son memorables… y muy disfrutables.
En Lagar de Fornelos, en la zona de O Rosal, trabajan el Albariño —y otras variedades— con una precisión admirable, y con la previsión clara de una gran evolución en botella.
Dos proyectos distintos, una misma visión: la búsqueda del equilibrio y la emoción en cada copa.